El agroclimatólogo de la Universidad de Talca, Patricio González Colville, señaló que, si bien el fenómeno de El Niño ha mejorado la disponibilidad de agua y nieve, esa recuperación no cambia la sequía de largo plazo que vive nuestro país.
Además, destacó que las tormentas y granizos llegan en una etapa crítica para la producción agrícola Las tormentas eléctricas y granizos, junto con las intensas lluvias que han afectado desde Coquimbo hasta la zona centro-sur, incluida la capital, dejaron daños urbanos y pérdidas agrícolas aún no cuantificadas.
Así lo detalló el agroclimatólogo de la Universidad de Talca, Patricio González Colville, quien enfatizó que esta acumulación de agua y nieve registrada no pone fin a la megasequía existente en el país desde el año 2007.
El especialista fue claro al señalar que ha sido un año lluvioso, gracias a la intensidad mensual del fenómeno de El Niño, pero «no se debe creer que con este año en particular se ha terminado la sequía, en las regiones centro norte y sur”. De acuerdo con González, el cambio climático está impactando en Chile con una sostenida baja pluviométrica, interrumpida por años de eventos
Fuente original: Portal AgroChile
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