Luces rojizas, supuestas apariciones y el mito de un sacerdote forman parte de los relatos que rodean a este enigmático lugar de la comuna de Quilleco y que por años ha estado en el hablar de los vecinos. En la Provincia de Biobío existen lugares cuyas historias han pasado de generación en generación, alimentando el misterio y la curiosidad de quienes los conocen.

Uno de ellos es el llamado Cerro del Diablo, ubicado en las cercanías de Villa Mercedes, en dicha ciudad, un sitio rodeado de relatos populares que hablan de extrañas apariciones y sucesos difíciles de explicar. Aproximadamente a 35 kilómetros de Los Ángeles, Villa Mercedes es una pequeña localidad de Quilleco.

Desde allí, siguiendo por la ruta Q-45 cerca de un kilómetro, se encuentra el sector conocido por este particular nombre. El cual, durante años ha estado asociado a historias que despiertan inquietud entre algunos vecinos.

Uno de los relatos más conocidos, que cuentan los vecinos y los adultos mayores sobre el cerro, tiene como protagonista a un sacerdote que, según la tradición oral, se desempeñaba en una iglesia de la zona y era reconocido por sus prédicas.

Fuente original: El Contraste